Un Real Betis en las raspas ha caído en Vitoria contra el Deportivo Alavés 2-1 en un nuevo partido nefasto, y así se deja escapar una quinta plaza que estaba a tiro. Los de Pellegrini no han podido sobreponerse al alud de bajas y se estancan en los 32 puntos en las 22 jornadas disputadas. 14810 aficionados en el Mendizorroza, más de 300 verdiblancos, en una noche muy desapacible.
ALINEACIÓN
Las 8 ausencias béticas han dado lugar a una convocatoria raquítica (tan solo han viajado 19 futbolistas) y a una alineación previsible. El Ingeniero apostó por Pau López en vez de Álvaro Valles como portero (única sorpresa); Ángel Ortiz, Bartra, Natan y Valentín Gómez en una línea de cuatro; un doble pivote -catalán- formado por Altimira y Marc Roca; Antony, Fornals y Abde por delante y el congoleño Bakambu, con un pie fuera de La Cartuja, como punta.

Coudet ha introducido varias novedades en su once, decidiendo jugar con dos hombres de punta: Toni Martínez y Lucas Boyé. Este equipo babazorro se ha presentado con Sivera en portería; Tenaglia, Protesoni, Jon Pacheco y Jonny Otto en línea de retaguardia; Antonio Blanco y Pablo Ibáñez por dentro; con Aleñá y Carlos Vicente (también entre rumores de salida) por bandas

PRIMERA PARTE
El partido tardó 3 minutos en romperse: este tiempo fue el que necesité el Alavés para abrir la lata con Carlos Vicente, que remató cómodamente desde dentro del área un pase de Lucas Boyé. Grandísima caraja y pasividad de la defensa verdiblanca al completo en este tanto, que le valió al conjunto local adelantarse en el marcador sin esfuerzo.
Intento de reacción inmediato, pero Bakambu no llegó a impactar un balón peligroso y Altimira estrelló su disparo sobre la defensa. Mientras tanto, el Alavés también amenazaba, Antonio Blanco probaba a Pau López por partida doble. El partido tenía ritmo.

El equipo vitoriano se estaba jugando salir del descenso y supo olfatear muy bien las carencias del rival. El equipo local le metió una intensidad que el visitante no podía igualar, y las situaciones de gol no paraban de llegar: primero Bakambu yerra un buen pase de Altimira y luego Pau López evita el gol de Protesoni. Otra vez Bakambu tuvo una situación clara con un balón al espacio, mientras que las llegadas de los vascos venían por la banda derecha, con un inspirado Carlos Vicente intentado conectar con sus dos puntas: Valentín Gómez la estaba pasando canutas.
Fue un encuentro de ida y vuelta, justo por lo que no habían pasado ni 20 minutos de encuentro. El Alavés atacaba a tope pero no presionaba la salida de balón bética y eso provocaba que el equipo rompiera líneas y caminos que estaba intentando explotar Bakambu. Eso sí, tácticamente las camisetas blanquiazules estaban mejor valoradas que las verdiblancas, que llegaban tarde a los balones y cometían desajustes a veces, como cuando Bartra tuvo que exigirse al máximo para que Jonny Otto no marcara. En el lado del Betis, la idea era rematar a distancia y no combinar en exceso, Antony y Abde no pusieron en apuros una seguro Sivera.
El VAR tuvo que entrar en escena en el minuto 30 porque Ortiz Arias pitó penalti y amarilla por una acción de Tenaglia sobre Abde pero, la verdad, González Fuertes deshacía con buen criterio ambas decisiones desde el VOR.

De ahí hasta el descanso más de lo mismo: balas de fogueo de Bakambu, velocidad del Alavés y el Betis llegando tarde (casi siempre). Así en una de estas Natan fue merecedor de una amarilla que le acarrea suspensión. Una baja más para el siguiente partido liguero contra el Valencia.
Al descanso, el Alavés se fue líder del partido 1 a 0 ante un Betis terriblemente torpe, como si se tratara de la última jugada del primer tiempo, la acción en la que ni Bakambu ni Antony son capaces de sacar rédito a un buen servicio de Abde. Impotencia absoluta.
SEGUNDA PARTE
Probablemente era una buena jornada para hacer cambios en los vestuarios pero el banquillo estaba en cuadro, así que Pellegrini (y Coudet) saltaron al inicio del partido de la reanudación con los mismos futbolistas.
Sin cambios de jugadores y sin cambios de actitud es probable o posible que te pase lo mismo: el Alavés regresó a sorprender al Betis nada más iniciarse este segundo tiempo. Un pase al área de Pablo Ibáñez, un remate de cabeza plácido de Toni Martínez entremedio de una línea de centrales, un manotazo a tiempo de Pau López tocando la pelota sin poder evitar el 2-0 en el 47′.

Ahora sí que la tarea era titánica y no tenía buena pinta: el Betis hacía aguas en el ataque, cada uno hacía la guerra por su cuenta, y al poco de salir del vestuario había dejado sorprenderse dos veces en defensa. Ni aparece Antony, ni aparece Abde, ni aparece Fornals, Bakambu estaba perdido detrás de la línea de la defensa y el banquillo en sí no tenía soluciones que ofrecer. Un auténtico caos contra un rival que todavía no había ganado en 2026 y que sólo había sumado un punto en las cinco últimas jornadas.
A la hora de juego Pellegrini tiró de triple cambio (Diego Llorente, Pablo García y el Chimy Ávila por Natan, Altimira y Antony, que se fue muy frustrado nuevamente). Pero es que nada cambiaba, el Alavés, que seguía con el once de partida, continuaba devorando un Betis horrendo y que parecía haber bajado los brazos.
La sensación con respecto a lo que estaba viendo es que el tercero de los unos estaba más cerca que el primero de los otros. Había que buscar las soluciones más desesperadas: Deossa y Corralejo, que debutaba en Liga, entraron por Fornals y Bakambu. Pero el reloj corría, el Betis no era el protagonista y el Alavés estaba comodísimo.

El mal no acaba con estos lamentables y preocupantes acontecimientos, porque Valentín Gómez estuvo a punto de ver la roja al dejarse comer la tostada en un fallo de Carlos Vicente. El Chimy Ávila falló una clamorosa (un do de pecho que nos deja helados): la actuación sobrepasaba el término ridículo, no había nadie al volante.
El Betis logró su gol del honor en el descuento con una internada de Abde que el marroquí remata a la red, aunque no había tiempo para más. El encuentro se comenzó y terminó con un Alavés que ganó por 2 a 1 a un Betis que no ha estado a la altura durante todo el partido. Toca autocrítica y la necesidad de no volver a ofrecer esta imagen que ya habían dado en Oviedo, en Madrid y en Salónica.
Este partido ha ido ensartado entre dos lances europeos: de la derrota en Grecia de hace 3 días al siguiente reto el próximo jueves contra el Feyenoord, importante para lograr el pase directo a octavos de final de la Europa League y aligerar así un calendario que sigue estando muy cargado. Además, la enfermería necesita tiempo para vaciarse, porque sigue estando al completo.
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