Manuel Pellegrini sacó un once revolucionario tras el partido de Conference, donde dio descanso a la mayoría de jugadores titulares e incluso piezas claves como Antony, Isco y Cardoso; que se han ganado ser los jugadores de la temporada.
La primera parte fue algo tímida por partes de ambos equipos, que no se atrevían a dar el primer paso y que terminaría 0-0.
Jesús Rodríguez, quien volvía a la titularidad, fue de lo más desbordante junto a Abde, que se guía por la impulsividad y está recuperando su mejor versión. También salió desde el inicio Lo Celso, sorprendente por su poca participación y creatividad que sería sustituido nada más empezar la segunda parte.
Una segunda parte que poco a poco con la entrada de Antony e Isco se hizo más verdiblanca por el dominio del conjunto local. El malagueño provocó pausa y consiguió hacer magia de las suyas poniéndole un gran centro a Cucho Hernández, quién realizó un remate excepcional y consiguió abrir el marcador.

El Osasuna no paraba de avisar con sus grandes estrellas: Budimir y Bryan Zaragoza y, tras una jugada por banda, el delantero croata conseguía colarle a Adrián San Miguel el balón entre las piernas y lograr el empate.

Poco a poco se hicieron cambios que mejoraron tanto al Osasuna como al Betis, lo que se volvió un partido con centros buscando a la desesperada el gol del desempate, sobre todo por parte del conjunto visitante, que hizo sufrir a los verdiblancos hasta el final.
La conclusión del partido es que el ritmo no era como el esperado en las grandes noches del Benito Villamarin, y se logró un punto que dejó un sabor amargo como si fuese una derrota.


