José Antonio Morante ha sido el protagonista de una nueva entrega de ‘Made in Betis’, el serial con el que el Real Betis Balompié permite conocer más de cerca a los jóvenes talentos que se forman en su cantera. El futbolista verdiblanco ha repasado su trayectoria desde sus primeros años jugando en la calle hasta su llegada a la dinámica del primer equipo, además de compartir algunos de los momentos más personales que han marcado su vida.
«El Betis para mí es todo«.
Una frase que resume lo que significa el club para un futbolista que creció acudiendo al Benito Villamarín junto a su padre, su tío y sus hermanas.
«Desde pequeño siempre he querido ser José Antonio Morante y elaborar mi camino por mi cuenta», explica.

El fútbol de la calle y sus primeros pasos
Antes de entrar en una cantera profesional, Morante disfrutaba del fútbol en las calles de su localidad. Recuerda con especial cariño aquellos partidos entre diferentes zonas del barrio o del pueblo, donde asegura que surgían regates y recursos que no se entrenaban de ninguna otra manera.
«Cuando juegas en la calle salen cosas ajenas, regates que no imaginas. Eso me ha ayudado un montón».
Su pasión por el fútbol comenzó muy pronto. Como todavía no tenía la edad suficiente para entrar en el Puebla, su padre decidió crear un club y hasta habilitó un campo de fútbol en su propia casa. Allí comenzó a jugar junto a algunos amigos que todavía conserva en la actualidad.
Posteriormente llegó la oportunidad de probar en el Real Betis, aunque inicialmente no fue seleccionado. Lejos de rendirse, Morante le pidió a su padre dar un paso más y decidió incorporarse al Coria, un equipo que consideraba de mayor nivel que el Puebla.

Joaquín y Ronaldo, sus grandes referentes
En su casa el fútbol siempre estuvo muy presente. Morante recuerda que uno de sus grandes referentes fue Joaquín, especialmente por influencia de su padre.
«En casa eran vídeos de Joaquín en el Málaga, en el Betis o de Ronaldo Nazario».
Su admiración por Joaquín llegó hasta el punto de pedirle a su padre acudir a un amistoso entre el Betis y la Fiorentina para poder verlo. Tras el encuentro pudieron bajar y estar cerca del futbolista.
«Era el niño más feliz del mundo», recuerda.

Una semana que cambió su vida
Uno de los momentos decisivos de su trayectoria llegó durante su último año de cadete. Morante compaginaba entrenamientos con el Granada y con el Betis, aunque ninguno de los dos clubes terminaba de dar el paso definitivo.
El Granada le comunicó que quería firmarle durante la Feria de Sevilla. Sin embargo, su padre, que toreaba aquella semana, no pudo acompañarlo a Granada para conocer la residencia.Entonces llegó la llamada que cambiaría todo.
«El miércoles corta el rabo en Sevilla y el jueves me llama el Betis. Fue una semana muy especial»
La noticia de que el club al que había acudido desde pequeño al estadio quería contar con él supuso una felicidad enorme.

Su padre, una figura fundamental
La llegada al Betis también coincidió con uno de los momentos más complicados de su vida. Durante su primera temporada en el club, su padre enfermó mientras se encontraba en Portugal. Morante tenía entonces 15 años y tuvo que afrontar durante varios meses la ausencia de una de las personas más importantes de su vida.
«En el Puebla miraba a la grada y estaba él allí, pero llegar al Betis más profesional y no tener mi referente en la grada lo sufrí».
Sin embargo, aquella experiencia también le hizo madurar:
«Ser un niño de 15 años y estar sin ver a tu padre por una enfermedad varios meses te hace darte cuenta de lo dura que es la vida y de lo rápido que cambia».
En ese periodo, su madre y su abuela se convirtieron todavía más en pilares fundamentales.
«De mi madre solo tengo palabras buenas. Siempre está conmigo. Gracias a ella estoy donde estoy».

Tres años de crecimiento en la cantera
Morante también ha echado la vista atrás para valorar sus tres temporadas como juvenil, una etapa que considera «ilusionante» y en la que destaca el potencial de las nuevas generaciones de la cantera verdiblanca.
Uno de los momentos más importantes llegó en la Copa de Campeones. En la final tenía dudas sobre si tendría minutos después de no haber participado en el encuentro anterior, pero la confianza de Fragoso cambió la situación. Fue titular y respondió con un gol y una asistencia.
«Fue para la historia»
Recuerda sobre un torneo que terminó con el Real Betis conquistando por primera vez la Copa de Campeones. Las lágrimas tras el éxito tuvieron un significado especial por todo lo vivido junto a su familia, sus amigos y, especialmente, su padre.

Sus primeros pasos con el primer equipo
El sueño de cualquier canterano es acercarse al primer equipo y Morante ya ha comenzado a vivirlo. Recuerda especialmente el momento en el que fue llamado para salir a calentar.
«Estaba ilusionado con el debut del primer equipo. Me sacó a calentar, vi oportunidad y Bartra me lo hizo saber: “Sal mentalizado, vas a salir”.
Un momento que afrontó con la mentalidad de seguir trabajando y esperar nuevas oportunidades.

Una pulsera con significado especial
Entre las historias que ha compartido también aparece una curiosa anécdota con Valentín Gómez, uno de los jugadores con los que Morante mantiene una relación más cercana dentro del primer equipo.
El central argentino le regaló una pulsera roja después de explicarle que en Argentina este tipo de pulseras se utilizan como protección frente a la envidia. Morante se la pidió en tono de broma y Valentín terminó cumpliendo.

El capote, la muleta y sus momentos de desconexión
El fútbol no es la única pasión que ha acompañado a Morante desde pequeño. La tauromaquia también forma parte de su vida y de su manera de desconectar. Desde niño recuerda haber pasado horas con el capote y la muleta. Incluso actualmente, cuando necesita despejar la cabeza, vuelve a ellos.
«Cuando me agobio mucho voy al campo, cojo la muleta y el capote que tengo en casa. Es algo que me lleva a cuando era pequeño y me relaja un montón».
También mantiene una estrecha relación con sus creencias. Morante explica que es hermano del Baratillo y que siempre tiene presente a la Piedad del Baratillo y a la Virgen del Rocío, a las que visita cuando puede para rezar y encontrar un momento de tranquilidad.
Puedes disfrutar de la entrevista completa de José Antonio Morante en el serial ‘Made in Betis’, donde el canterano verdiblanco repasa su trayectoria, sus recuerdos de infancia, el papel fundamental de su familia y sus primeros pasos junto al primer equipo.

Foto de portada: @LaVozVerdiblanca
Si quieres recibir todas las noticias relacionadas del Real Betis, no olvides seguirnos en nuestras redes sociales para estar al día de las noticias verdiblancas.

