Crónica | Sevilla F.C. 0-2 Real Betis: Un gran Betis empequeñece al Sevilla.

El Gran Derbi de la jornada 14 del Campeonato Nacional de Liga no ha decepcionado: el Real Betis ha logrado una victoria en Nervión, con un marcador de 0 a 2, a pesar de contar con un equipo lleno de bajas pero rebosante de actitud. Los 42,580 aficionados que se dieron cita en el Sánchez Pizjuán, de los cuales 560 eran béticos, fueron testigos de cómo el Betis dominó a un Sevilla que se mostró inferior y que terminó frustrado, junto a su afición, que no supo manejar la derrota y provocó una suspensión temporal del partido al lanzar botellas al campo. Al final, los goles de Fornals y Altimira dejan claro que el Betis es, en este momento, el indiscutible rey del fútbol sevillano.

El Betis esperó hasta el último minuto con la esperanza de recuperar a alguno de sus lesionados (principalmente Amrabat y Lo Celso), por lo que no hubo convocatoria oficial. Sin embargo, nadie logró recuperarse, y los mencionados se sumaron a la lista de bajas junto a Isco, Bellerín, Pau López y el sancionado Antony. Así, las posibilidades de acertar con el once se multiplicaron. La alineación que presentó Pellegrini fue el siguiente: Álvaro Valles fue el portero titular; Ruibal, Bartra, Natan y Valentín Gómez formaron la defensa; Deossa y Marc Roca se encargaron del doble pivote; mientras que en ataque comenzaron Pablo García, Fornals, Abde y el delantero Cucho Hernández.

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Por el lado del Sevilla, Matías Almeyda recuperó a Carmona y Azpilicueta, quienes fueron titulares en defensa, además de Isaac Romero, que comenzó como suplente. A estos se unieron en el once Vlachodimos en la portería; Marcao y Juanlu en la defensa; Ejuke, Sow, Mendy y Alfon en el centro del campo, y Peque junto a Akor Adams en la delantera. Aunque no tan significativas como las del Betis, el Sevilla también tuvo sus bajas (Januzaj, Nianzou, Vargas y Suazo no fueron convocados).

PRIMERA PARTE

El Betis logró evitar que el Sevilla comenzara con fuerza. Los jugadores de Pellegrini se mostraron muy atentos desde el inicio, con Deossa, Abde y Pablo García muy activos en la presión. Así, el partido comenzó algo trabado y equilibrado, sin que el equipo local lograra intimidar. Sin embargo, poco a poco, la posesión fue inclinándose hacia el Betis, que se mantenía a la expectativa. A pesar de esto, el equipo rojiblanco carecía de precisión, enviando casi siempre sus balones largos a la grada.

El Sevilla parecía un poco nervioso, y el Betis lo notaba. La presión alta del equipo visitante provocaba errores no forzados en el local. En uno de esos momentos, Pablo García robó el balón y lanzó un zurdazo desviado desde lejos. Carmona respondió con un intento similar. Todo esto ocurrió ya en la mitad del primer tiempo: el fútbol aparecía de manera intermitente, como suele suceder en los derbis. Los defensores se imponían claramente sobre los delanteros.

Deossa y Mendy en una disputa aérea.

Con el tiempo, el Sevilla comenzó a ganar confianza, notando que al Betis no le interesaba mucho atacar. Así, los de Almeyda empezaron a acercarse al área de Valles: pasada la media hora de juego, Sow tuvo un remate desde la frontal que se fue alto por poco. Pero el Betis estaba al acecho de las contras: en una de ellas, Abde se deshizo de la defensa y se plantó ante Vlachodimos, quien detuvo el mano a mano en la mejor ocasión del partido hasta ese momento. En la misma jugada, Fornals mandó el rechace fuera. Esta acción trajo el primer remate entre los tres palos del encuentro en el minuto 37.

El primer tiempo no ofreció mucho más: los jugadores se retiraron a los vestuarios con el marcador en cero, en un derbi donde el miedo parecía estar ganando al juego.

SEGUNDA PARTE

A pesar de que Bartra estaba amonestado, Pellegrini decidió no hacer cambios al inicio de la segunda mitad. En el Sevilla, Kike Salas sustituyó a un lesionado Marcao durante el descanso.

El partido se reanudó con el Sevilla buscando el ataque: Alfon fue el primero en probar suerte con un disparo entre los tres palos nada más volver de los vestuarios. El Betis no podía mantener la posesión: sus centrocampistas luchaban por mover el balón con claridad y comenzaron a cometer errores no forzados, como una tarjeta amarilla absurda para Ruibal. Todo se sentía apresurado por parte del equipo verdiblanco, y los nervios del Sevilla parecían contagiarse al otro lado del campo.

Sin embargo, el dominio del rival era solo un espejismo: el Sevilla carecía de calidad, y el Betis lo sabía muy bien, aprovechando la oportunidad para abrir el marcador. Todo comenzó con un pase largo de Valles que llegó a Mendy… pero Fornals le robó el balón al francés en el centro del campo y, con una jugada personal espectacular, entró al área y superó a Vlachodimos. El Genio de Castellón marcó el primer gol en el minuto 54.

Pablo Fornals, autor del gol, celebrando efusivamente el tanto en el derbi.

Finalmente, el derbi se rompió: Vlachodimos le negó el segundo gol a Pablo García con un buen disparo cruzado. Almeyda no esperó más y realizó un doble cambio a la hora de juego: Isaac Romero y Alexis entraron por Mendy y Alfon. Pellegrini respondió colocando a Altimira en lugar de un Deossa que había estado desaparecido durante varios minutos.

El recién ingresado no tardó en hacerse notar: en una falta lateral que ejecutó Fornals, el balón le cayó a Altimira tras un rebote y el catalán disparó con la zurda, anotando en la portería sevillista. El Betis amplió su ventaja en el minuto 68.

El Betis se había desatado y comenzó a atacar con fuerza. Las contras se sucedían, con un Abde golpeando una y otra vez a un Juanlu que estaba desesperado. Por parte del visitante, Ángel Ortiz reemplazó a Pablo García, quien estaba motivado pero impreciso, lo que permitió que Ruibal avanzara su posición en la banda derecha.

Altimira señalandose la espalda celebrando su gol, el segundo y definitivo en el partido.

Los de Pellegrini estaban disfrutando del juego y no se echaban atrás, buscando ese tercer gol. El equipo verdiblanco olía la sangre y el miedo de los sevillistas, con un Fornals desatado, aunque les faltaba esa chispa de calidad en el último pase para hacer más daño. Y por si fuera poco, la entrega del equipo verdiblanco en defensa era digna de admiración, con Natan y Bartra imponiendo su ley.

El Sevilla estaba completamente desquiciado: en un momento de frustración, Isaac Romero fue expulsado por una falta dura e innecesaria sobre Valentín Gómez. El Pizjuán comenzaba a vaciarse, mientras algunos de los que quedaban lanzaban botellas al campo, lo que obligó a Munuera Montero a activar el protocolo y detener el partido durante 15 minutos. Esto debe ser lo que se conoce como sevillanía.

Después de reanudar el juego (quedaban 2 minutos de tiempo reglamentario más 6 de descuento, y recordemos que el Sevilla estaba con un jugador menos), los ánimos se calmaron un poco. Pellegrini hizo cambios, incluyendo a Ricardo Rodríguez, el Chimy Ávila y Riquelme por Aitor Ruibal, el Cucho Hernández y Fornals. Solo había que dejar que el reloj siguiera corriendo.

Con un equipo visitante ya conformado con el resultado, el partido llegó a su fin con la victoria bética por 0 a 2 en el Gran Derbi. Los de Pellegrini, que pudieron haber conseguido un triunfo más amplio, se mantienen quintos en la tabla, sumando 24 puntos en 14 jornadas.

Celebración de equipo con la afición desplazada al Sánchez Pizjuan.

Ahora cambiamos de tercio y seguimos adelante en la Copa del Rey, visitando al débil Torrent el próximo miércoles en tierras valencianas. ¡Que siga la fiesta!

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