Los de Pellegrini desperdiciaron una oportunidad histórica de clasificarse a unas semifinales de Europa League. Les remontaron un 2-0 al descanso en una segunda parte donde el miedo y el mal planteamiento brillaron como los mejores jugadores.
Onces:
Saltaba al césped el Real Betis en La Cartuja con todo de cara para meterse en semifinales. Bajo palos, Pau López; en defensa, Bellerín, Diego Llorente, Marc Bartra y Ricardo Rodríguez; en la sala de máquinas, Amrabat acompañado por Fidalgo y Fornals; y arriba, todo el talento ofensivo con Antony, Abde y Cucho Hernández.
En el banquillo, Pellegrini guardaba alternativas como Valles y Adrián en portería; además de Altimira, Deossa, Marc Roca, Isco, Chimy Ávila, Bakambu, Riquelme, Aitor Ruibal y Pablo García.
El Sporting de Braga jugaría con: Hornícek en portería; línea defensiva con Víctor Gómez, Lagerbielke, Vítor Carvalho y Arrey-Mbi; en el medio, Gorby, Tiknaz y Grillitsch; y en ataque, Ricardo Horta, Pau Víctor y Gabri Martínez.
En el banquillo portugués esperaban hombres como Tiago Sá, João Carvalho, Moutinho, Fran Navarro o Zalazar.
Primera parte:
El Real Betis salió con una marcha más, decididos a dar lo que se merecen a todos los aficionados que llenaron la Cartuja y la vistieron de gala un Jueves más. Se adueñaron del balón, propusieron y marcaron la tónica del partido, en los primeros minutos, avisos de Cucho y Antony alertaban a un SC Braga que no se veía capaz de parar las embestidad verdiblancas.
En el minuto 13 fue el carioca quien con un forzado pero preciso remate de cabeza puso el primer gol de la noche. Antony había vuelto a hacerlo en una gran noche europea y el Betis era equipo de semifinales por el momento.
El Betis lejos de detenerse, continuó atacando y en el siguiente disparo en el minuto 26, Abde duplicó la ventaja haciendo saltar de alegría a toda el beticismo dentro y fuera de la Cartuja. Tuvo en sus botas el tercero cinco minutos después, y el marroquí convirtió en un contraataque perfecto que desgraciadamente fue anulado por un ajustado fuera de juego de Antony.

Los de Pellegrini estaban cómodos en ambas áreas, ventaja de dos goles y los de Carlos Vicens no habían rematado todavía. Eso cambiaría en el minuto 38, cuando en el único disparo en toda la primera parte, Pau Victor recortaría distancias con una volea que Pau López desvía pero al fondo de la red.
El gol en una jugada aislada, sembró desconfianza en los jugadores béticos y donde había seguridad ahora aparecía la imprecisión. Con este resultado Davide Massa hizo sonar su silbato indicando el final de la primera mitad.
Segunda parte:
Tras el paso por vestuarios, el partido dio un giro radical, el sentimiento del final de la primera mitad, lejos de disiparse se multiplicó. Los portugueses salieron más agresivos, con una presión más controlada pero atosigadora y con más decisión que los locales.
El Betis se diluyó y en el minuto 49 los portugueses ya habían empatado la contienda con un gol de Carvalho a pase de Ricardo Horta. Con espacios y nervios el Braga logró filtrar un buen balón a Tiknaz y Amrabat en un inexplicable intento de robar la pelota (tirándose encima del jugador) cometió un penalti absurdo e innecesario a partes iguales. En el minuto 53 y con solo tres disparos, el Betis había regalado toda su ventaja y necesitaba un gol para forzar la prórroga.

Un Betis apagado y sin ideas no fue capaz de rematar en toda la segunda parte antes del descuento. Las tornas habían cambiado y el Braga tenía el control del partido. Tanto fue así, que en el minuto 74, de nuevo en solamente el cuarto tiro del partido, duplicarían su ventaja sellando el que sería el 2-4 definitivo y la eliminación del Betis en Europa.


