El Real Betis Balompié se enfrenta a un Real Madrid con una mezcla bien definida de veteranos contrastados y jóvenes estrellas en plena ebullición, un equipo que sigue marcando la pauta en LaLiga por méritos propios. Pese a no atravesar siempre su versión más brillante en el juego colectivo, el conjunto blanco se mantiene en la zona alta gracias a su competitividad, su fondo de armario y la capacidad individual de futbolistas capaces de decidir partidos por sí solos. Las dudas generadas por las lesiones recientes han obligado a reajustes en el once, pero no han mermado su peligrosidad: el Madrid continúa siendo un rival temible, sólido en los momentos clave y con una mentalidad ganadora que le permite sobrevivir incluso cuando el contexto no le es del todo favorable.
Portería
🧤 Thibaut Courtois: Titular indiscutible bajo palos y una de las grandes garantías del Real Madrid en los encuentros de máxima exigencia. Su imponente físico le permite dominar el área con autoridad, especialmente en balones aéreos, mientras que sus reflejos lo convierten en un especialista en el uno contra uno. Courtois acostumbra a sostener al equipo en fases de sufrimiento, apareciendo con paradas decisivas cuando el rival logra romper líneas o generar ocasiones claras. Su experiencia en partidos grandes y su capacidad para mantener la calma transmiten seguridad a toda la línea defensiva, convirtiéndolo en un factor determinante en este tipo de duelos.

Defensa
En la defensa, el Real Madrid se sostiene actualmente sobre la jerarquía de Antonio Rüdiger, el auténtico líder de la zaga blanca. El central alemán aporta contundencia, agresividad y dominio del área, siendo clave tanto en el juego aéreo como en el cuerpo a cuerpo. Es un defensor intenso, que no rehúye el contacto y que suele imponerse en duelos directos, aunque su ímpetu puede llevarle a defender muy arriba y asumir riesgos si la primera presión es superada. A su lado, Dean Huijsen ha ido ganando protagonismo en las últimas jornadas. El joven central destaca por su colocación, lectura defensiva y salida limpia de balón, aportando serenidad en la base, aunque todavía se encuentra en proceso de adaptación al máximo nivel y puede sufrir cuando el partido se vuelve físico o se le exige dentro del área. En el lateral derecho, el Madrid ha optado por soluciones circunstanciales como Raúl Asencio, central de formación que cumple desde el orden táctico y la concentración defensiva, ofreciendo fiabilidad atrás pero poca profundidad ofensiva. Ese mismo costado puede ser ocupado en determinados contextos por Federico Valverde, utilizado como lateral por su enorme despliegue físico, intensidad y capacidad para corregir transiciones defensivas. Su recorrido permite sostener partidos abiertos, aunque su tendencia a incorporarse al ataque puede dejar espacios a su espalda si el rival consigue salir con velocidad por ese sector.

Centro del campo
En el centro del campo, el Real Madrid encuentra buena parte de su equilibrio competitivo y de su capacidad para controlar los partidos. Aurélien Tchouaméni actúa como ancla del equipo, aportando físico, capacidad de recuperación y presencia táctica delante de la defensa. Es clave para proteger a los centrales y sostener al equipo cuando el partido se rompe, aunque puede verse exigido si debe cubrir demasiado espacio en transiciones rápidas. Federico Valverde es una de las piezas más importantes del conjunto blanco, aunque su influencia varía según su posición. Cuando actúa como interior, su despliegue físico le permite abarcar mucho terreno, llegar desde segunda línea y aportar equilibrio en ambos lados del campo. Si lo hace como lateral, el Madrid gana intensidad, recorrido y capacidad para corregir transiciones, aunque pierde presencia en la medular y deja espacios a su espalda que pueden ser aprovechados por el rival. Más adelantado aparece Jude Bellingham, el gran diferencial del Madrid. Llegador desde segunda línea, con instinto para pisar área y capacidad para decidir partidos sin necesidad de dominar la posesión, obliga al rival a una vigilancia permanente. En labores más dinámicas destaca Eduardo Camavinga, un futbolista intenso, agresivo en la presión y con potencia para conducir el balón y romper líneas, aunque a veces peca de precipitación en la toma de decisiones. Como perfil más asociativo aparece Dani Ceballos, encargado de aportar pausa, criterio y continuidad al juego, ofreciendo líneas de pase y ordenando la posesión en fases más controladas. Por último, Arda Güler representa el talento creativo entre líneas, con calidad en el último pase y capacidad para generar peligro desde la frontal si encuentra espacios.

Ataque
En ataque, el Real Madrid mantiene un alto nivel de amenaza pese a la ausencia de su principal referente ofensivo. Kylian Mbappé se encuentra lesionado, una baja sensible que obliga al conjunto blanco a redistribuir su peso ofensivo y modificar su forma de atacar. Sin el francés, el protagonismo recae aún más en Vinícius Júnior, la principal amenaza del equipo. Vertical, desequilibrante y decisivo en el uno contra uno, castiga cualquier defensa que le conceda metros para correr y concentra buena parte de las acciones ofensivas. Junto a él aparece Rodrygo, un atacante móvil, inteligente y con capacidad para aparecer por dentro o desde banda, especialmente peligroso cuando el partido se desordena. Como alternativa en punta, Gonzalo García actúa como referencia ofensiva, aportando trabajo, fijación de centrales y presencia en el área, facilitando además la llegada de los centrocampistas desde segunda línea.

El Real Madrid llega a este encuentro como uno de los equipos más efectivos de LaLiga, asentado en la parte alta de la clasificación y con un rendimiento sólido pese a algunas ausencias por lesión. Su momento de forma se sostiene en la pegada y en la capacidad de sus hombres clave para marcar diferencias en escenarios igualados. Para el Real Betis Balompié, las claves pasarán por cerrar las llegadas exteriores de Vinícius Júnior y Arda Güler, controlar la creatividad de Jude Bellingham y Federico Valverde en la medular y extremar la atención en las transiciones defensivas si Gonzalo García actúa como referencia en ausencia del lesionado Kylian Mbappé. El Madrid combina experiencia y juventud con un claro foco ofensivo, y aunque no siempre domina desde el juego, su potencial de gol obliga a no conceder espacios si el Betis quiere competir con opciones reales.
